Popeye es reconocido como jefe de sicarios del Cartel de
Medellín por los medios de comunicación colombianos, siendo criminal confeso de
alrededor de 250 homicidios, del secuestro del entonces candidato a la alcaldía
de Bogotá, Andrés Pastrana Arango.
También fue cómplice en una misión fallida encargada al
mismo Popeye y a John Jairo Arias Tascon, alias "Pinina" para
asesinar al coronel de la policía del departamento Valdemar Franklin Quintero y
del candidato presidencial Luis Carlos Galán al declarar haber suministrado el
arma para el magnicidio.
Popeye relata ambas situaciones al detalle en la siguiente
entrevista:
Luego de recibir varias amenazas a partir del 23 de julio,
un día después de la convención liberal en que Galán resultó elegido candidato
del Partido Liberal, sale ileso de un atentado que no llegó a consumarse en
Medellín el 4 de agosto de 1989 cuando se disponía a dar una conferencia en la
Universidad de Antioquia.
El atentado consistía en disparar con un lanza-misiles, lo
cual no ocurrió gracias a la denuncia de una ciudadana que reportó a tres
hombres sospechosos dentro de un carro.
En el fallido atentado se destacó el oficial de policía
Waldemar Franklin Quintero quien inmediatamente llevó a Galán de vuelta al
aeropuerto Olaya Herrera. Quintero sería asesinado por orden de Escobar el mismo
día que Galán, 18 de agosto. Su atentado y muerte iba a ser programado días
después en Ibagué, donde promocionaría su campaña presidencial.
Galán resultó herido mortalmente el 18 de agosto de 1989
poco antes de comenzar su discurso en un mítin electoral en Soacha,
Cundinamarca.9
Fue llevado con vida y consciente al hospital de Kennedy al
sur de Bogotá, donde murió a pesar de los esfuerzos médicos.
Mira los momentos, fotos y relatos del asesinato de Luis
Carlos Galán:
Luego de 22 años en prisión, Popeye, el jefe de sicarios del
extinto narcotraficante Pablo Escobar, confeso autor material de 300 asesinatos
y coordinador de otros 3.000, salió en la noche de este martes de la cárcel de
alta seguridad colombiana.
Popeye salió de la cárcel, dice ser un hombre cambiado e
incluso que pude serle útil a la sociedad.
Juan Pablo Escobar, hijo del capo narco más grande de la
historia, brindó una entrevista en el canal argentino “Todo Noticias” donde
revelo nuevas historias y además aseguró que su tío fue quien entrego al rey
del narcotráfico.
El hijo del capo narco, hablo sobre su padre y dice que él
mismo tuvo la oportunidad de seguir su legado y lo rechazó para no revivir los
sangrientos episodios. Sin embargo reconoce que su padre “Murió en su ley”.
Popeye, jefe de sicarios del capo narco Pablo Escobar, salió
de la cárcel y soltó una bomba inesperada. Dice que el hijo del patrón, quien
hablo todo este tiempo de su padre e incluso pidió perdón por los sangrientos
hechos, en realidad habría participado de matanzas, recibido dinero y
disfrutado del mundo narco.
Mira lo que dice el ex-jefe de sicarios de Escobar:
Se decía que el cantante argentino Piero había conocido al
capo. El artista le confirmó que estaba en Residencias Tequendama en Bogotá
cuando se enteró de la muerte de Escobar, donde, confidencialmente, se hallaba hospedada la familia.
Piero decidió visitarlos en la suite y, conmovido, le cantó
a Manuela su famosa canción infantil Sinfonía inconclusa en la mar. Tocado por
la tristeza que intuyó en la menor, la invitó a cantar en un coro de niños que
estaba formando para el show que haría ese diciembre en Bogotá.
Sus intenciones quedaron frustradas porque los padres de los
demás niños que conformarían el coro pusieron el grito en el cielo al enterarse
de la posibilidad de que la hija de
Pablo Escobar pudiera cantar con sus hijos.
Mira el relato del episodio que vivió Piero con la hija de
Escobar:
Pablo Escobar, no solo fue un capo del narcotráfico que
trajo mucho terror a Colombia, también para muchas personas fue un hombre que
pensaba en el pueblo y de hecho muchos de ellos lo veneran.
Escobar, se llevó mucho secretos a su tumba, pero muchos
otros fueron apareciendo con el paso de los años. En el siguiente video te
mostramos los archivos de Pablo Escobar.
Los informes de hombres armados en Medellín, Colombia, en
búsqueda de una caleta que pertenecía a Pablo Escobar, han desatado
especulaciones sobre la búsqueda de un tesoro que podría estar vinculada a la
pronta liberación de “Popeye”, el exjefe de sicarios de Escobar.
Dos hombres armados y vestidos con el uniforme de una
empresa local de servicios públicos, llamaron a la puerta de la residencia
contigua a la última casa en la que Escobar vivió -donde el famoso capo de la
droga fue descubierto y abatido a tiros mientras trataba de escapar en
diciembre de 1993.
Según el testimonio de la mujer que abrió la puerta, los
hombres le dijeron “No haga nada, no diga nada, no grite. Venimos por algo que el 'Patrón'
dejo aquí”, informó Semana.
Desde 1992, Popeye cumplió una condena de cárcel bajo
acusaciones de terrorismo, narcotráfico; concierto para delinquir con fines
terroristas y homicidio.3 Durante 2000 y 2001, Popeye estuvo involucrado en los
enfrentamientos armados en la cárcel La Modelo. En 2008 el lugarteniente de
Pablo Escobar, fue condenado a doce años por otros procesos judiciales en su
contra.
El 22 de agosto de
2014 se dio a conocer la noticia según la cual habría recibido libertad
condicional por haber cumplido tres quintas partes de su condena, pero que
viéndose involucrado en otros procesos, la libertad condicional no sería en la
práctica obtenida, 4 sin embargo fue liberado el 26 de agosto de 2014.
Así fue liberado el jefe de sicarios de Pablo Escobar:
Su infancia transcurrió en los barrios marginales de
Medellín. Había sido ladrón a los 12, pandillero a los 14 y a los 15 se inició
como sicario.
Pinina tenía un destacado conocimiento de las gentes de la
comuna lo que le permitía reclutar allí miembros para el sicariato. Por eso, el
primer magnicidio del cartel, el asesinato del ministro Rodrigo Lara Bonilla,
le fue encomendado, siendo él quien contrató y pagó a Byron de Jesús Velásquez,
Iván Darío Guizao Alvarez y a los demás integrantes de la banda que cometió el
asesinato en 1984.
Mira que dice el ex-sicario “Popeye” sobre su antiguo
compañero del cartel:
John Jairo Arias Tascon alias Pinina fue un miembro del
Cartel de Medellín. Ex integrante de la banda de Los Priscos, obtuvo poder en
el ala terrorista del Cartel, por lo que es señalado por las autoridades
colombianas como responsable de cientos de asesinatos.
Llego a ser considerado como el quinto en importancia dentro
de la estructura del Cartel. Participó en el atentado al edificio del DAS en
diciembre de 1989. Fue enjuiciado por el asesinato del magistrado de la Corte
Suprema de Justicia, Hernando Baquero Borda.
Su voz chillona le valió los apodos de "Pinina" y
"Andrea" pues sus conocidos la encontraban parecida a la de la niña
actriz argentina Andrea del Boca.
A la edad de 14 años huyó del lado de su madre por ser
agredida físicamente por ella. Durante su carrera criminal, a Blanco se le
conoció bajo e apodo de "la Viuda Negra", en alusión a la hembra del
arácnido del mismo nombre, que después de copular, mata y engulle al macho, en
referencia al asesinato de quienes fueron sus "maridos".
Mira este documenta completo de “Mujeres Asesinas”:
La historia de Popeye, ha recibido atención por parte de la
opinión pública, ya que, a través de declaraciones ante la justicia ordinaria,
medios de comunicación masivos y publicación de memorias en medio impreso, se
han dado a conocer detalles de la dinámica de las operaciones del cartel de
Medellín, la interacción de éste con otras estructuras criminales y
gubernamentales en el ámbito nacional e internacional.
Mira sus confesiones y relatos sobre el mundo narco:
Jhon Jairo Velásquez Vásquez también conocido con el alias
de Popeye, formó parte de la estructura criminal del Cartel de Medellín hasta
su entrega en 1992 a la justicia Colombiana.
Al interior de dicha estructura era un lugarteniente o mando
medio de sicarios, quien era uno de los miembros del círculo de confianza de
Pablo Escobar, jefe de la organización criminal autodenominada Los
Extraditables.
La exsenadora Dilian Francisca Toro es investigada por
supuesto lavado de activos, proceso que se le abrió tras descubrirse que ella,
su esposo y su cuñado adquirieron a través de la sociedad Ceiba Verde, varios
predios rurales que en el pasado le pertenecieron a narcotraficantes.
Entre esas propiedades figura la emblemática hacienda San
Miguel, de la que esta revista reveló que en el pasado le perteneció a varios
narcotraficantes, entre ellos presuntos testaferros de Patiño Fómeque.
Cuando ya casi nadie en Colombia hablaba de Víctor Patiño
Fómeque, el confeso narcotraficante exmiembro del cartel del norte del Valle
extraditado a Estados Unidos apareció con una carta firmada de su puño y letra,
autenticada y dirigida al fiscal general, Eduardo Montealegre.
Mira lo que dice “El químico”:
La misiva de dos hojas, fechada y apostillada el 31 de julio
del 2014 en una notaría del estado de Florida, EE.UU., tiene como único
propósito manifestarle a Montealegre y bajo la gravedad de juramento, que él
(Patiño Fómeque) no fue propietario de la hacienda San Miguel y que no conoció
ni tuvo negocios ni con la exsenadora Dilian Francisca Toro y su esposo, Julio
César Caicedo Zamorano.
De igual manera, el confeso narcotraficante advierte que esa
declaración la hace “debido a que he recibido por medio de varias personas, numerosos
mensajes de medios de comunicación interesados aún en este tema; además de
citaciones y búsqueda de entidades judiciales de mi país, para el mismo tema”.
También reconoce que el asunto con la hacienda en mención
pone en peligro su situación, por sugerir que “mantuve o mantengo bienes
ocultos o a nombre de familiares o terceros en Colombia.”
La información que tenía el DAS era que el narcotraficante
Víctor Patiño Fómeque llegaría en un vuelo que venía recogiendo ciudadanos
colombianos en Washington, Miami y Nueva York.
De cerca de 102 colombianos que llegarían al país, sólo
arribaron en la nave 25 y ninguno de ellos correspondía a alias "El
Químico".
Fuentes del DAS señalaron que indagan con la DEA y la
embajada Americana las razones por las que Patiño no fue deportado.
Alias "El Químico" había sido extraditado a
Estados Unidos en diciembre de 2002 y luego de cumplir una condena en ese país,
en la que medio un acuerdo con la fiscalía norteamericana, quedó en libertad y
se ordenó su deportación a Colombia.
Víctor Patiño Fómeque es uno de los narcotraficantes que han
hecho historia en el país de Colombia no sólo por sus andanzas ilegales, sino
porque su familia fue víctima de uno de los ajustes de cuentas más sanguinarios
dentro del mundo de la mafia. Como retaliación por sus delaciones en EE. UU,
otros capos ajusticiaron a decenas de sus familiares, amigos y testaferros.
Es hermano medio del miembro del Cartel del Norte del Valle
Luis Alfonso Ocampo Tocayo, el cual fue torturado y asesinado por Juan Carlos
Ramírez Abadía Chupeta, al descubrir que Tocayo estaba colaborando con las
agencias estadounidenses.
Patiño Fómeque fue agente de la policía hasta el año 1988,
ingresó al mundo de la mafia y escaló posiciones en el Cartel de Cali hasta llegar
a ser responsable de manejar la seguridad y lograr el éxito de las operaciones
marítimas de tráfico de drogas de dicho Cartel, también se asoció con miembros
del Cartel del Norte del Valle.
Se entregó a las autoridades colombianas el 24 de junio de
1995 y purgó 6 años de cárcel en el país. A finales de 2002 fue extraditado a
Estados Unidos acusado de seguir traficando drogas desde la cárcel. En dicho
país decidió colaborar con las autoridades convirtiéndose en testigo clave para
la DEA con información para desmantelar carteles de la droga en Colombia. La
colaboración de Patiño Fómeque con la justicia ocasionó el asesinato de por lo
menos 35 miembros de su familia, incluido su medio hermano Luis Alfonso Ocampo
Fómeque, también narcotraficante, por orden de Juan Carlos Ramírez Abadía alias
'Chupeta'.
Pero también hizo historia por ser el narcotraficante
confeso que menos años estuvo en una prisión gringa, al saldar sus cuentas con
las autoridades de ese país, purgando sólo ocho años de cárcel. Está libre
desde el 2010 y aparentemente sigue en EE. UU.
Dos razones tuvieron los familiares de Escobar para
desenterrar su cuerpo. La primera: despejar las dudas que tenían algunos de
ellos acerca de si los restos que estaban en el ataúd sí correspondían a los de
Pablo Escobar.
Precisamente, Hermilda se habría opuesto a que lo
desenterraran, porque para ella no había duda de que su hijo estaba muerto y
que allí estaba el cuerpo.
La segunda razón que tuvieron para abrir la tumba fue con el
propósito de recoger muestras de ADN que permitan establecer si tuvo un hijo
extramatrimonial, como lo afirma un joven que se presentó ante la familia.